Lo esencial
- El glaucoma es una enfermedad crónica del nervio óptico, el «ladrón silencioso de la vista»: indoloro y sin síntomas durante años en su forma de ángulo abierto (90 % de los casos).
- No se cura pero se estabiliza eficazmente: colirios, láser SLT o cirugía — tratamiento de por vida con controles regulares.
- Cribado recomendado desde los 40 años, desde los 30 con factores de riesgo; riesgo ×4–9 si un familiar de primer grado está afectado.
- Las fibras nerviosas perdidas no se regeneran: la detección precoz es lo que preserva la visión.
El ladrón silencioso de la vista
El glaucoma es una enfermedad crónica y progresiva del nervio óptico, casi siempre ligada a una presión intraocular (PIO) elevada. Destruye poco a poco las fibras nerviosas que transmiten las imágenes al cerebro, sin dolor ni síntomas durante años. En el mundo es la segunda causa de ceguera después de la catarata (unos 80 millones de personas afectadas); en Francia, más de un millón de personas lo padecen y casi la mitad lo ignora.
El ojo produce continuamente un líquido transparente (humor acuoso) que se evalúa por una malla de drenaje microscópica, el trabeculum. Cuando el drenaje se obstruye, la presión sube (rango normal: 10–21 mmHg) y comprime lentamente las fibras del nervio óptico. La pérdida de visión empieza por la periferia y respeta mucho tiempo la visión central — exactamente por eso el diagnóstico llega tan a menudo tarde.
Factores de riesgo
No modificables
- Edad > 40 años — el riesgo se duplica cada década
- Antecedentes familiares — riesgo ×4–9 con un familiar de primer grado afectado
- Ascendencia africana o caribeña — prevalencia 4–5 veces mayor
- Miopía alta (más de −6 D)
- Córnea fina (menos de 520 µm)
Modificables / asociados
- Presión intraocular elevada — el principal factor tratable
- Corticoides prolongados (colirios o sistémicos)
- Diabetes, hipertensión, apnea del sueño
- Síndrome pseudoexfoliativo
Los principales tipos
Glaucoma de ángulo abierto (90 %)
El ángulo de drenaje permanece abierto pero la malla se obstruye progresivamente. Evolución lenta y totalmente asintomática durante años: solo se detecta con el cribado.
Glaucoma agudo por cierre del ángulo — urgencia
El iris bloquea bruscamente el drenaje: la presión supera los 40 mmHg con dolor ocular intenso, ojo rojo, visión borrosa, halos de colores, náuseas. Urgencia inmediata. Una iridotomía láser YAG preventiva protege los ojos predispuestos (ángulo estrecho).
Glaucoma de presión normal
15–25 % de los casos de ángulo abierto: el nervio se deteriora pese a una presión normal, probablemente por fragilidad vascular. Una presión «normal» nunca descarta un glaucoma: solo un estudio completo puede hacerlo.
Glaucomas secundarios
Pigmentario (varón joven miope), pseudoexfoliativo (mayores de 60, riesgo ×5–10), corticoideo (5–6 % de respondedores a corticoides prolongados), postraumático o neovascular (diabetes, oclusión venosa). Cada uno con una estrategia específica.
El estudio de glaucoma en el IPO
Presión intraocular y espesor corneal
Tonometría de aire o de aplanación de Goldmann, siempre interpretada con la paquimetría: una córnea fina subestima la presión real.
OCT del nervio óptico
El OCT Zeiss Cirrus cartografía las fibras nerviosas y el complejo de células ganglionares frente a una base normativa ajustada por edad. Detecta la pérdida de fibras antes de cualquier defecto del campo visual: la clave del diagnóstico precoz.
Gonioscopia
Examen directo del ángulo de drenaje con una lente de contacto, para clasificar el glaucoma (ángulo abierto o estrecho) y orientar el tratamiento.
Campo visual Humphrey
La perimetría automatizada cuantifica la pérdida funcional y sirve de referencia para el seguimiento de por vida.
Tratamientos
Colirios
Primera línea: gotas hipotensoras diarias (prostaglandinas, betabloqueantes y combinaciones). Eficaces, pero exigen constancia de por vida.
Láser SLT
La trabeculoplastia láser selectiva estimula la malla de drenaje en 5 minutos, sin dolor, en consulta en el IPO. Puede sustituir o retrasar los colirios; repetible.
Cirugía
Cuando colirios y láser no bastan: cirugía micro-invasiva (MIGS), esclerectomía profunda o trabeculectomía, realizadas por nuestros cirujanos de glaucoma en clínicas asociadas.
El tratamiento no restaura las fibras perdidas: protege las que quedan. Por eso el seguimiento regular (OCT + campo visual cada 6–12 meses) es tan importante como el propio tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿El glaucoma se cura?
No, pero se estabiliza muy eficazmente. El objetivo de todo tratamiento es bajar la presión lo suficiente para detener el daño del nervio. La visión ya perdida no se recupera: de ahí la importancia del cribado precoz.
No tengo síntomas, ¿por qué hacerme una revisión?
Porque el glaucoma de ángulo abierto no da ninguno hasta muy tarde. A partir de los 40 años (30 con antecedentes familiares), una revisión con presión y OCT dura menos de una hora y puede salvar décadas de visión.
¿El seguimiento es compatible con vivir parte del año fuera de Francia?
Sí. Coordinamos con su oftalmólogo habitual, entregamos informes traducidos y los datos de OCT y campo visual pueden compartirse para que el seguimiento sea continuo esté donde esté.
Pida cita para una revisión de glaucoma
Presión, OCT del nervio óptico y consulta especializada — en español, en una sola visita.